limpieza y desinfección de piscinas
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Con la presencia todavía del COVID-19 y la reciente apertura de las piscinas siguen surgiendo muchas dudas sobre la correcta limpieza y desinfección de piscinas. Para convertir este lugar de entretenimiento en un espacio seguro es de suma importancia llevar un control de higiene y desinfección de acuerdo con la normativa vigente.

En el agua se pueden reproducir microorganismos y bacterias perjudiciales para la salud, por lo que es necesario la utilización de los productos adecuados para mantener una correcta limpieza y desinfección del agua.

Puesta a punto de la piscina antes de su uso.

Antes de su apertura hay que realizar una puesta a punto de la piscina. No existe un proceso único, sino que depende del tipo de piscina y su instalación.

1.- Revisión de los filtros de la piscina.

En primer lugar, es necesario revisar el sistema de filtración y limpiar en profundidad todos los elementos de la depuradora para su correcto funcionamiento.

2.- Piscina llena o vacía.

Si la piscina se encuentra vacía o tiene un poco de agua acumulada, es necesario vaciarla por completo. El agua estancada normalmente se pone verde por la ausencia de productos químicos y se convierten en fuentes de bacterias nocivas para la salud.

Una vez vaciada, el siguiente paso es limpiar en profundidad las paredes, el fondo y el skimmer. Esta limpieza se puede llevar a cabo con limpiafondos y cepillos. Tras la limpieza ya se podría llenar la piscina de agua, con el volumen adecuado a sus dimensiones y se empezaría con el mantenimiento del agua.

Si la piscina está llena de agua y se encuentra verde, significa que no se ha hecho un correcto mantenimiento ni limpieza durante los meses de invierno, por lo que no se podrá recuperar las condiciones óptimas del agua. Habrá que vaciarla por completo y llevar a cabo los pasos anteriores.

No es conveniente vaciar la piscina por el gasto que supone, por lo que es recomendable realizar un invernaje correcto para conservar el agua durante el invierno y poder utilizarla cuando llegue de nuevo la temporada de verano.

3.- Revisar los accesorios de la piscina.

La verificación del estado y limpieza de los diferentes accesorios de la piscina como los skimmers, cestos, rejillas, focos, boquillas de retorno y el rebosadero, así como otros elementos integrados dentro de la piscina.

4.- Tratamiento del agua

La limpieza de la piscina no se limita a la limpieza interna y superficial junto a sus accesorios, sino también al tratamiento químico del agua para mantenerla en condiciones óptimas para el baño.

Para desinfectar el agua de manera eficaz, será necesario aplicar un tratamiento de cloro de choque que consiste en aplicar más cloro de lo habitual a la piscina.

Finalmente, se deberá tomar una muestra y comprobar que el ph del agua y del cloro es neutro, es decir, apto para el baño.

5.- Higiene personal

Por último, es necesario seguir unos consejos de higiene personal para mantener la limpieza de la piscina. La ducha antes y después del baño siguen siendo fundamentales.

Productos para la limpieza y desinfección de piscinas

Los productos con cloro son las sustancias más utilizadas para el tratamiento de las piscinas, debido a su alto poder desinfectante. Estos producen ácido hipocloroso al reaccionar con el agua

El ph del agua de la piscina es un parámetro esencial a tener en cuenta para bañarse con seguridad y poder disfrutar del agua limpia y cristalina. Hablamos de pH neutro cuando sus valores se encuentran entre 7,2 y 7,6.

Si este valor estuviera por debajo de 7,2 estaríamos hablando de pH ácido. Este nivel provocaría picor en los ojos, irritación en la piel y rojeces. Un pH ácido también puede provocar la descomposición de los materiales de la piscina por el nivel de acidez que contiene el agua.

Para solucionarlo, habrá que aplicar un incrementador de pH para alcanzar el nivel adecuado.

En el caso contrario, cuando el pH del agua estuviese por encima de 7,5, el pH sería alcalino, volviendo turbia el agua y propiciando la aparición de algas y organismos perjudiciales para la salud. Para este caso, lo ideal sería ajustar el pH con un minorador.

Durante el uso y disfrute de las piscinas, es imprescindible llevar un control continuo sobre el pH del agua y comprobar que se mantiene en los niveles correctos.

La temperatura del agua también es un factor que favorece a la calidad del agua y mantiene los niveles neutros de pH y cloro. Lo conveniente es mantener la temperatura entre 28º y 30º.

Problemas frecuentes con el agua de la piscina

A continuación, se muestran los problemas más comunes que pueden darse con el agua de la piscina debido a un pH diferente al recomendado:

Realizar un correcto invernaje de la piscina

Una vez acabada la temporada de verano, el mantenimiento de la piscina durante los meses de invierno puede hacerse de manera sencilla gracias a los productos y complementos existentes para ello.

  • Limpieza en profundidad de la piscina una vez terminada la temporada.
  • Limpieza de skimmers.
  • Químico para hibernar para evitar la proliferación de algas y residuos.
  • Recubrir la piscina con un cobertor para evitar la entrada de agentes externos como insectos u hojas.
  • Guardar los accesorios externos para evitar su deterioro
  • Bajar el nivel del agua por debajo de los skimmers.

En nuestra agencia de limpieza Sevilla Limpiezas La Trinidad, ofrecemos múltiples servicios entre los que se encuentra la limpieza y desinfección de piscinas.

No dude en contactar con nosotros al 954 33 66 69 o mándenos un email a latrinidad@limpiezaslatrinidad.com

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